contratar prevencion control legionella

Aunque las bacterias de Legionella viven en el medio ambiente, pueden causar problemas cuando se dan las condiciones favorables para su crecimiento.

En verano el riesgo se multiplica.

La subida de las temperaturas y el aumento en el uso de sistemas de refrigeración por aire  son factores vulnerables aunque ante este tipo de bacteria,  es aconsejable mantener la atención durante todas las épocas del año, y realizar controles periódicos de las instalaciones con riesgo de convertirse en foco de Legionella.

Descubre por qué es importante la prevención de la Legionella en verano.

Y es que la salud ambiental está en juego. Déjanos explicarte.

Qué es la Legionella

La Legionella es una bacteria ambiental muy resistente que sobrevive en un intervalo diverso de condiciones físico-químicas, prolifera cuando las temperaturas son más cálidas  y se multiplica entre 20°C y 50° si los sistemas de agua no se mantienen de manera adecuada.

Su hábitat de crecimiento óptimo se sitúa a una temperatura que oscila entre los 35°C y los 37°C, en aguas estancadas, en abundancia de nutrientes (materia en corrosión, amebas, lodos, materia orgánica) y los desinfectantes químicos resultan insuficientes, como por ejemplo en el interior de los conductos de aire acondicionado.

El contagio de Legionella se produce por inhalación de pequeñas partículas de agua dispersas en el aire, y puede provocar riesgos de infección por vía respiratoria. Al vivir en ambientes húmedos, los focos que deben tenerse en cuenta para prevenir y controlar la Legionella están relacionados con el agua.

En ningún caso el contagio tiene lugar por contacto directo entre personas, por beber agua e ingerir alimentos contaminados, o de animal a persona. La única forma posible es por inhalación de gotas de agua dispersas en el aire mediante aerosoles, nebulizadores, sistemas de enfriamiento de aire en edificios o en procesos industriales.

Cuando se inhala en niveles suficientemente altos, la bacteria puede infiltrarse en los pulmones y causar una de dos formas de legionelosis, una infección benigna llamada fiebre de Pontiac o la enfermedad del legionario, que es un tipo de neumonía que suele aparecer en forma de epidemia.

La mayor parte de las personas sanas que se exponen a las bacterias Legionella no se enferman. Entre los más vulnerables en verse afectados por Legionella están las personas mayores, fumadores o exfumadores, enfermos pulmonares crónicos o personas con el sistema inmunitario debilitado.

Según el último informe epidemiológico anual del ECDC (Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades) sobre vigilancia de la legionelosis en la Unión Europea, la tasa de notificación en España es de 3,0 casos por 100.000 habitantes.

legionella report

Ejemplos de instalaciones que requieren un control preventivo de Legionella

Es importante saber qué tipo de instalaciones requieren estar controladas de manera preventiva, al ser un entorno potencialmente vulnerable para la proliferación de la Legionella.

  • Torres de refrigeración y condensadores evaporativos.
  • Sistemas de agua caliente sanitaria.
  • Centrales humidificadoras industriales.
  • Circuitos de agua fría de consumo humano.
  • Sistemas de tuberías complejos.
  • Equipos de pulverización de agua en terrazas.
  • Sistemas de agua climatizada.
  • Piscinas, jacuzzis o  spas.
  • Bañeras de hidromasaje o terapéuticas.
  • Sistemas de agua contra incendios.
  • Fuentes ornamentales y accesorios decorativos con agua.
  • Sistemas de riego por aspersión.
  • Túneles de lavado de vehículos.
  • Equipos de terapia respiratoria.

Sin embargo, los sistemas de aire acondicionado de los coches y de las casas no utilizan agua para enfriar el aire, porque producen gotas de agua por condensación, y por tanto, no presentan ningún riesgo de multiplicación de bacterias por Legionella.

Cualquier instalación que utilice agua en su funcionamiento puede suponer un riesgo para la salud de las personas.

Ámbitos de actuación

  • Hospitales, clínicas, residencias de ancianos.
  • Centros de salud y de atención sociosanitaria.
  • Instalaciones deportivas.
  • Hoteles y otros establecimientos de hostelería.
  • Edificios de organismos públicos.
  • Comunidades de vecinos.
  • Complejos industriales.

Reduce el riesgo de contaminación por microorganismos resistentes como la Legionella y contribuye a prevenir la aparición de casos esporádicos o de brotes.

Eso sí, imagina hacerlo fácil.

Confía en expertos y realiza una  evaluación de riesgos, establece las medidas de control necesarias y garantiza las máximas condiciones de salubridad en espacios cerrados según la normativa vigente descrita en el Real Decreto 865/2003.

contacto legionella calidad ambiental